Aquiles Hervas Parra. Central Ecuatoriana de Servicios Agrícola, Ecuador.
Kasokaku Busintana Mestre. Abogado y líder indígena del pueblo Arhuaco de Colombia.
La labor de los jueces constitucionales tiende cada vez más a incorporar diálogos multisectoriales e interculturales, en la búsqueda de mayor asertividad a la hora de pronunciarse sobre hechos y conductas ocurridas en contextos culturalmente distintos, mediante audiencias, visitas in loco, etcétera, lo que de por sí constituye una buena práctica susceptible de ser replicada.
De hecho, es coherente con lo que los tribunales constitucionales profesan a través de sus pronunciamientos:
La traducción lingüística de doble vía es un recurso potente para la comprensión de la cultura y el diálogo intercultural, pero requiere preparación, formación de los intérpretes en los temas a traducir y selección cuidadosa de quienes entren a prestar este servicio.
Dar espacio a las consultas interna de las comunidades étnicas, sean estas de carácter civil, espiritual o de otra índole, es una opción válida para dejar que las culturas se expresen dentro de los procesos judiciales, dándoles de paso un alcance práctico.
Las culturas son dinámicas, tienen matices y están expuestas a diferentes versiones, de forma que la labor del operador judicial es permitir que estas emerjan y se recreen, con en fin de sopesar y tomar decisiones ponderadas.
Las decisiones judiciales que se pronuncian sobre las culturas de pueblos indígenas y afrodescendientes tienen efectos sobre sobre las mismas, que incluso pueden no ser advertidos ni deseados, por lo que conviene que se doten de un enfoque preventivo, inspirado en la noción de acción sin daño.