Cartagena
de Indias, ciudad histórica y de leyendas, bañada
por el Mar Caribe, se muestra hoy excepcional por el conjunto arquitectónico
que conserva. Sus calles y sus plazas se recorren con admiración
a la sombra de los balcones de madera que cuelgan de las casas coloniales,
intercalándose entre ellas ecleticismos de este siglo al
estilo "republicano", que enriquecen el paseo incomparable.
Fundada en el año 1533 por el madrileño
Don Pedro de Heredia, la ciudad fue fortificada durante los siglos
XVII y XVIII con sólidas murallas y castillos para defenderla
de piratas, corsarios y de ejércitos, que buscaban el saqueo
de riquezas acumuladas por el comercio de valiosas mercancías
y de esclavos. Su bahía albergaba los "Galeones de Tierra
Firme" dispuestos a partir hacia España con la plata
procedente del Virreinato del Perú. El imperio defensor de
la Fe Católica estableció en Cartagena de Indias la
sede del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición (1610).
Cruentas batallas se dieron por su conquista. En algunas la victoria
acompañó a los visitantes y en otras fueron repelidos,
como ocurrió en la defensa que dirigió con gallardía
el Virrey Don Sebastián de Eslava frente a la imponente armada
inglesa del Almirante Vernón (1741).
Diez años duró el proceso de su independencia
de absoluta de la corona española desde su proclamación,
el 11 de Noviembre de 1811. Su firme resistencia al prolongado sitio,
que sufrió en el año 1815 por defender la independencia,
la hizo acreedora del título "Cartagena de Indias, Ciudad
Heroica".
En el período republicano la ciudad perdió
su primacía y derivó hacia una larga crisis que dura
hasta principios del siglo XX. En la actualidad es una ciudad recuperada
que recibe a miles de turistas, deseosos de conocer los escenarios
donde protagonizaron páginas destacadas de su historia, personajes
como la India Catalina, Francis Drake, San Pedro Claver, El Barón
de Pointis, Blas de Lezo, Antonio de Arévalo, Pedro Romero,
Simón Bolívar y Rafael Nuñez.
En el año 1984, el Comité del Patrimonio
Mundial de la UNESCO incluyó en la lista del patrimonio mundial
el "Puerto, Fortaleza y Conjunto Monumental de Cartagena de
Indias".
La visita a la ciudad se vuelve mágica,
cuando además de conocer los monumentos, uno se mezcla entre
sus gentes. Resulta pues difícil no quedar prendado de la
Cartagena de ayer, de hoy y de siempre. Ciudad con hechizo, es alegre,
festiva y acogedora.
Texto: Luis Villanueva
Fotografía: Bernardo Danies Lemaitre - POSDATA